Imagínate que te paras en el Sol durante un año y miras a la Tierra girar a tu alrededor como un bailarín que clava la vista en la cara de su pareja al hacer ambos un giro. (Necesitarías un buen telescopio, porque la Tierra es una bolita de sólo 12,800 kilómetros de diámetro que se encuentra a 149 millones de kilómetros del Sol). Como el eje de rotación de la Tierra apunta siempre en la misma dirección, verías al planeta hacer a lo largo del año un movimiento de bamboleo --digamos, como si tu pareja al bailar dijera que sí con la cabeza: primero un polo se inclina hacia el Sol, luego el otro y el ciclo se repite, año con año.


(2a)---------------------------------- (2b)-------------------------------- (2c)

(2a) Primero un polo se inclina hacia el Sol.
(2b) Luego se aleja. Los dos polos quedan perpendiculares a los rayos del Sol.
(2c) Luego el otro polo se inclina hacia el Sol, y el ciclo se repite, año con año.


Para lectores observadores y curiosos: Si comparas las figuras 1 y 2 y eres muy observador a lo mejor estás pensando que las figuras (2a), (2b) y (2c ) están mal. ¿No debería estar inclinada hacia un lado la dirección norte-sur? Buena observación, pero el Sol y la Tierra son esféricos y en el espacio no hay direcciones "mejores" que otras. Somos libres de suponer por comodidad que nos paramos en el Sol, pero inclinamos la cabeza con el mismo ángulo que el eje de rotación de la Tierra; así veremos el norte hacia "arriba" y el sur hacia "abajo", como estamos acostumbrados.