La pintura mural fue parte fundamental de la arquitectura teotihuacana. El colorido resalta en los muros interiores y exteriores de la ciudad. En el sitio arqueológico se conserva una parte de esta tradición artística, varios museos exhiben ejemplos de pintura teotihuacana y algunos murales se encuentran en manos de coleccionistas privados. La pintura mural contribuye al conocimiento de la historia de Teotihuacán y por ello es necesario cuidarla y conocerla.
Otras ciudades mesoamericanas también tuvieron pinturas en sus edificios, pero se pueden distinguir estilos y técnicas diferentes en cada lugar. Durante todo el periodo Clásico es posible apreciar el desarrollo de la pintura en Teotihuacan. Los murales presentan variantes y por ello se han definido diversas fases, pero en esta sesión trataremos las características generales de todo el periodo. Para pintar un muro es necesario prepararlo antes y lograr una superficie pareja que permita la aplicación de colores y diseños. Las rocas calizas debían pasar por un proceso de calentamiento y posteriormente era necesario mezclarlas con agua. Los soportes sobre los que los teotihuacanos aplicaban la pintura contenían la cal (procesada) y arena. La investigación ha demostrado que al menos en algunas fases de Teotihuacán las pinturas fueron hechas al fresco. Esto quiere decir que pintaron sobre un muro preparado con cal cuando éste aún estaba húmedo. De esta forma, el muro se seca, los colores quedan fijos y duran mucho tiempo. Las pinturas de Cacaxtla, por ejemplo, fueron pintadas al secco . En este caso, los artistas pintaron sobre un muro seco y utilizaron una sustancia para que se fijara el color. Ésta sustancia se llama aglutinante . En Cacaxtla el aglutinante que emplearon fue la goma del nopal.
La pintura teotihuacana empleó tintes de origen mineral. Uno de los que más abunda es el rojo. Éste color formó parte del fondo y también de las figuras. Los artistas utilizaron distintas variedades de óxidos de fierro para producir una gama de rojos y crearon diversos tonos mezclando con otras sustancias, como blanco (sulfato de calcio). Otro color importante en el contraste con el rojo, fue el verde, proveniente de la malaquita (carbonato del cobre) y varios tonos de azules (uno de ellos extraído de la azurita).
En la pintura se diseñaron grecas, flores, dioses y una gran variedad de animales. Ciertos elementos ayudan a identificar a los personajes. El dios de la lluvia Tláloc, es uno de los favoritos en estos murales. Se representa con anteojeras y bigoteras.
Uno de los murales más conocidos de Teotihuacán se encuentra en Tepantitla, en un conjunto que habitaron personas de alta clase social. El mural se conoce como “Tlalocan” porque algunos estudiosos consideran que representa el paraíso de Tláloc. Al Tlalocan llegaban las personas que morían ahogadas, electrocutadas por un rayo o quienes padecieron enfermedades “acuosas” como la hidropesía. Los personajes del mural se encuentran en un sitio lleno de agua, plantas y animales. La identificación de este mural con el Tlalocan es una interpretación y no todos los académicos están de acuerdo con ella.
Bibliografía
Fuente, Beatriz de la (coord)
La pintura mural prehispánica en México: Teotihuacan I y II, México, UNAM, IIE, 1995.
Actividades
¿Cuál de las pinturas es Teotihuacana?
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