Cualquier
persona puede realizarse la prueba, pero recuerda que es una
decisión personal y voluntaria.
Nadie puede obligarte si tú no quieres.
¿Qué gano si me hago la prueba de detección
del virus del SIDA?
Las
siguientes son algunas razones por las que conviene practicarse
la prueba:
Tranquilidad
Es posible eliminar la angustia de saber si se tiene o no el
virus del SIDA.
Evitar
la transmisión
El saber si se tiene o no el virus del SIDA, impide infectar
o reinfectar inconscientemente a otras personas.
Correcta
atención médica
En caso de tener el virus del SIDA es conveniente comunicárselo
al médico para que no recete medicamento que dañen
el organismo.
Conservar
la salud
Recibir un tratamiento oportuno y tomar las medidas preventivas
a tiempo, detiene la multiplicación del virus y prolonga
la vida.
¿Qué resultados me puede dar
la prueba?
Resultado
NEGATIVO
Significa que no se encontró la presencia de anticuerpos
contra el virus del SIDA en la muestra, lo cual indica que la
persona no está infectada.
Cuando la infección es muy reciente, la prueba puede
dar un resultado negativo a pesar de que la persona ya está
infectada, esto se debe a que el sistema de defensas aún
no ha desarrollado anticuerpos* contra el virus del SIDA que
puedan ser detectados por la prueba, por lo que es necesario
dejar pasar TRES MESES desde la fecha en que se pudo haber estado
en riesgo de infección, hasta el día de realizarse
la prueba.
Si aún no han pasado tres meses entre la fecha de probable
infección y la de la prueba, el resultado no será
confiable.
Si el resultado de la prueba es negativo, no estás infectado,
pero ahora es muy importante que adoptes medidas de prevención
para que no contraigas nunca el virus del SIDA.
Un
resultado negativo NO significa:
Que estás libre de contraer el virus que causa
el SIDA.
Que ya no tienes de qué preocuparte.
Que estás vacunado contra el SIDA.
Para mantenerse sin el virus del SIDA, hay que cuidarse.
Resultado
P0SITIVO
Significa que te detectaron anticuerpos* contra el virus del
SIDA en la muestra de sangre, lo que indica que la persona es
"seropositiva" (SERO = suero, P0SITIVO = presencia
de anticuerpos* en la muestra de sangre).
Sin embargo, es necesario comprobar cualquier resultado positivo
con una prueba confirmatoria llamada WESTERN BLOT, porque
en algunos casos una prueba ELISA puede resultar positiva
debido a otras causas.
Debido a ello, es recomendable que el resultado de la prueba
de detección del virus del SIDA lo entregue un médico
o un psicólogo capacitados.
Sólo con una prueba confirmatoria se puede estar seguro
de que el resultado es positivo.
Un
resultado positivo NO significa:
Que se tiene el SIDA.
Que se está en riesgo de muerte cercana.
Que se deben evitar las relaciones sexuales.
Que sea imposible llevar una vida normal.
*ANTICUERPOS:
substancias producidas en la sangre para combatir las enfermedades.
¿Me la debo hacer?
Antes
de tomar esta decisión, es conveniente que te hagas las
siguientes preguntas:
¿has
tenido relaciones sexuales sin condón?
¿recibiste una transfusión sanguínea
entre 1980 y 1988?
¿tienes o has tenido múltiples parejas
sexuales?
¿has tenido relaciones sexuales sin condón
con una persona seropositiva o un enfermo de SIDA?
¿has compartido objetos punzocortantes como navajas
o jeringas sin desinfectar?
¿has sufrido algún accidente en el que
hayas estado en contacto con sangre de otras personas?
¿dudas si tienes o no el virus del SIDA?
¿planeas tener un hijo pronto?
Si
contestaste SI a alguna de estas preguntas
es recomendable que platiques con tu médico sobre la
posibilidad de hacerte la prueba de detección de
anticuerpos del virus del SIDA.
¿Dónde
me puedo realizar la prueba?
Existen
muchos hospitales, clínicas y laboratorios que realizan
el examen de detección del virus del SIDA con tarifas
muy variables, pero es recomendable que consultes a tu médico
antes de tomar la decisión de practicarte la prueba.
En el CONASIDA el servicio es gratuito confidencial y anónimo,
ya que se utiliza un número de registro para cada prueba
y el resultado se entrega sólo al interesado.
No
abras el sobre de tu resultado sin la presencia de un especialista
que pueda apoyarte y orientarte.
Trabajadores
sociales, psicólogos, médicos y enfermeras te
pueden dar este apoyo, resolver todas tus dudas, y brindarte
atención psicológica y médica en caso de
ser necesario.