El Consejo Nacional para la Prevención y Control
del SIDA (CONASIDA) fue creado mediante decreto presidencial
publicado en el Diario Oficial de la Federación el día
24 de agosto de 1988. A partir de ese momento las actividades
del CONASIDA se financiaron con recursos provenientes de fondos
internacionales, principalmente del Programa Global de SIDA
de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y en 1991
le fue asignado presupuesto federal ante la progresiva e importante
disminución del financiamiento internacional y el crecimiento
de la epidemia. Este presupuesto específico quedaba dentro
del presupuesto operativo de la Dirección General de
Epidemiología. En 1992 a CONASIDA le fue asignado presupuesto
federal propio.
A
partir del 22 de diciembre de 1994 el CONASIDA quedó
incluido en la estructura de la Dirección General de
Epidemiología, dependiente de la Subsecretaría
de Servicios de Salud.
Actualmente el CONASIDA es un órgano desconcentrado de
la Secretaría de Salud con nivel de Dirección
General y cuenta con plazas federales propias. Depende directamente
de la Subsecretaría de Prevención y Control de
Enfermedades.
El
Secretario de Salud es el Presidente del Consejo y puede invitar
a representantes de las dependencias de la Administración
Pública Federal centralizada como vocales del Consejo
para coadyuvar en el desempeño de las funciones del mismo.
La participación de las dependencias centralizadas de
la Administración Pública Federal y de representantes
del IMSS, ISSSTE, Instituto Nacional de la Nutrición,
se requieren para desarrollar las actividades de prevención
y control del SIDA en cada una de sus instancias.
Dentro de la SSA se cuenta con participación de Comités
Técnicos para la coordinación de actividades sustantivas
equivalentes y evitar la duplicación de actividades:
Comité de Aspectos Clínicos, Comité de
Epidemiología, Comité de Bancos de Sangre, Comité
de Aspectos Sociales, y Comité de Aspectos Jurídicos.
Objetivos
Generales
Tomando
como referencia las tendencias arriba apuntadas y considerando
que se trata de una enfermedad incurable, casi totalmente letal
y para la cual no existe vacuna, el programa de prevención
y control del SIDA se plantea cuatro objetivos principales:
1.Prevención
de la transmisión sanguínea, sexual y perinatal
prevenir la transmisión del VIH a la población
por vía sexual, sanguínea y perinatal, a través
de diversas estrategias como la promoción de medidas
preventivas, la detección oportuna y el tratamiento adecuado
de otras enfermedades de transmisión sexual, el control
y la detección del VIH en todo paquete de sangre y hemoderivados,
y la prestación de asesoría y de servicios a la
población con prácticas de riesgo.
2.Reducción
del impacto individual y social
fortalecer y promover las acciones que favorezcan atención
médica y apoyo psicológico y social adecuado a
las personas afectadas y a sus familiares; promover acciones
que disminuyan el impacto social y económico del VIH/SIDA
y que favorezcan el respeto a los derechos humanos, así
como el rechazo a la discriminación y la estigmatización.
3.Movilización
y unificación de esfuerzos nacionales
movilizar al Sistema Nacional de Salud, al resto del sector
público y a la sociedad en su conjunto en la lucha contra
el VIH/SIDA.
4.Investigación
promover y realizar actividades de investigación para
conocer las características particulares de la enfermedad
en nuestro país desde el punto de vista epidemiológico,
biomédico y psicosocial.
La
prueba del SIDA