Manifestaciones


 
     
 

Uno de los derechos humanos más importantes es la libertad de expresión, pues gracias a ella, en las sociedades democráticas, todos tenemos la oportunidad de externar nuestras ideas y opiniones, valiéndonos de cualquier medio de comunicación y expresión que esté a nuestro alcance (televisión, radio, periódicos, marchas, manifestaciones, pancartas, volantes, internet, etc.). Aunque esto no siempre sea una realidad, es primordial que entendamos que la facultad de expresarnos no es un permiso que nos conceda un gobierno, sino un derecho básico y universal, que implica una responsabilidad civil de nuestra parte, ya que el ejercicio de éste será una contribución valiosa para el desarrollo de la sociedad.

Así, la libertad de expresión, es una de las herramientas más poderosas, pues al externar nuestra postura —ya sea a favor o en contra— sobre algún asunto político, económico, social o cultural, tenemos la posibilidad de propiciar un cambio social que nos beneficie a todos. En nuestros días, la opinión pública, conformada por las opiniones de la población mundial, es sin duda, uno de los instrumentos más eficaces en la construcción de la democracia.

Un ejemplo:

En los últimos años, el mundo ha vivido una de las guerras más controversiales de la historia, y aunque las decisiones de estado se tomen entre unos cuantos, la población mundial ha hecho uso de su libertad de expresión y reunión para mostrar su rechazo por el conflicto bélico, organizando alrededor del mundo manifestaciones en las que millones de personas han unido su voz para expresar su postura ante la guerra. Ha sido sorprendente presenciar el poder de convocatoria que algunas causas tienen, pues aunque los manifestantes se encuentren en latitudes completamente lejanas, esto no ha impedido que se organicen marchas, que se realizan en distintos países, a distintas horas, pero los mismos días y con igual causa.


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