Susana en una estudiante de secundaria, tiene 15 años.
Llegó a la escuela temprano para discutir con su novio,
cuando entró al salón se le veía muy preocupada.
Ella cree saber lo qué le está pasando, porque
su ciclo menstrual
se ha retrasado como nunca le había pasado. Su novio,
que tiene 16 años, también se preocupó
pues se acordó de lo que vieron en la escuela sobre la
reproducción. Tuvieron relaciones sexuales y no utilizaron
nada para prevenir un embarazo en Susana, así que no
saben con certeza cuál es la situación.
Susana
llega a su casa muy molesta. Se siente más cansada que
de costumbre, pero tiene que seguir haciendo lo que su mamá
le pide. No le puede contar lo que le preocupa, no le ha contado
a nadie que ya tuvo relaciones con Toño, y menos que
no se cuidaron. Está enojada con ella misma y con Toño,
los dos fueron muy impulsivos, ni siquiera platicaron cómo
podrían cuidarse; los dos han oído muchos anuncios
en la televisión y en la radio sobre la planificación
familiar, pero al momento de tener que decidir sobre un método,
simplemente se les había olvidado. Fue todo muy rápido,
le parece difícil de creer que en tan poco tiempo su
vida pueda cambiar tanto. No sabe qué hacer. Compró
una prueba de embarazo en la farmacia más lejana a su
casa porque le daba pena. Siente que es muy chica todavía.
Prometió que si salía negativa, nunca más
tendría relaciones sin cuidarse, no hasta que de verdad
quisiera tener un hijo.
La
prueba salió positiva, Susana está embarazada
y tiene 15 años.
Un
asunto de todos