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Milán
jugó durante toda su infancia con Ibrahim. Ambos crecieron en
la entonces llamada República Yugoslava. Iban a la misma escuela,
compartían los mismos chistes y cuentos de terror contados por
el abuelo de Milán. En la escuela estudiaban cómo su República
había sido fundamentada en un gobierno socialista a partir de
los acuerdos de la Segunda Guerra Mundial. Milán e Ibrahim compartían
la historia de su República, y se preguntaban a qué se
dedicarían de grandes. Cuando entraron a segundo de secundaria
era 1987, los dos seguían jugando todas las tardes, como habían
acostumbrado desde años atrás. Sus casas tenían
apenas unas cuadras de distancia. Milán iba a comer a casa de
Ibrahim de vez en cuando, y se preguntaba porqué, a mitad de
algún juego, Ibrahim tenía que ir corriendo cuando su
mamá lo llamaba, pues era tiempo de orar. En casa de Milán
también hacían oración, pero diferente a la de
Ibrahim.
Las hermanas de Milán y de Ibrahim habían sido muy parecidas
hasta que cumplieron 13 años, cuando la de Ibrahim, comenzó
a usar una mascada en señal de que ya se había "convertido
en señorita". Todo seguía siendo relativamente normal,
hasta que el papá de Milán comenzó a hacerle preguntas
a su hijo sobre las costumbres de la familia de su amigo. Milán
no entendía, toda la vida había salido con Ibrahim y nadie
le había dicho nada. Ese año pasó con algunos problemas
entre Milán y su papá, pero él decidió seguir
viendo a Ibrahim.
El siguiente año fue mucho peor, hubo problemas políticos
en su región, reconocida como Kosovo, y conflictos violentos
se desataron en la zona. El papá de Milán le prohibió
a su hijo ver a su amigo, diciéndole "no es de los nuestros,
no cree en el Dios verdadero, no habla la misma lengua, es un enemigo".
Milán seguía sin entender, en ese tiempo ya iba a cumplir
14 años y muy pronto a Ibrahim también le prohibieron
ver a Milán. Yugoslavia estaba en guerra. Los grupos étnicos
culturales, lucharon por su autonomía. Ibrahim y Milán
eran de grupos diferentes. Milán fue convencido por su padre
para luchar en contra del enemigo al lado de su grupo: los serbios.
Ibrahim también luchaba al lado de los suyos, los
musulmanes, que sin duda eran minoría.
Después de meses de guerra, de muchas muertes, los musulmanes
ya no tuvieron fuerzas para seguir luchando. Una tarde la casa de Ibrahim
fue incendiada, Ibramhim y su madre eran los últimos del barrio.
Milán no pudo hacer nada para salvarlos.
Conflictos
por diferencias religiosas
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