Estudio exhaustivo

 
     
 

¿En qué consisten los trastornos del comer?

Los trastornos del comer consisten en devastadoras enfermedades conductuales producidas por una acción recíproca compleja de factores, que puede incluir trastornos emocionales y de la personalidad, presiones familiares, una posible sensibilidad genética o biológica y una cultura en la que existe una sobreabundancia de comida y una obsesión con el estar delgado. Los trastornos del comer se categorizan en general como bulimia nervosa, anorexia nervosa y trastornos del comer no especificados de otra manera. Estos trastornos no son nuevos. La anorexia nervosa se diagnosticó por primera vez como un problema médico en 1873, pero descripciones de autoinanición se han encontrado aún en escritos medievales.

Bulimia Nervosa

La bulimia nervosa, la cual es más común que la anorexia, describe un ciclo de comer excesivo y purgación. La bulimia nervosa empieza generalmente a principios de la adolescencia cuando las mujeres jóvenes intentan dietas restrictivas, fracasan y reaccionan comiendo excesivamente. En respuesta a los excesos, los pacientes se purgan vomitando o tomando laxantes, pastillas de dieta y medicamentos para reducir los líquidos. Los pacientes también pueden revertir a dietas severas, las cuales se tornan de nuevo en excesos si es que el paciente no llega a convertirse en anoréxico. Los excesos al comer promedian cerca de 1,000 calorías pero pueden llegar a ser hasta de 20,000 calorías ó 100. Los pacientes diagnosticados con bulimia tienen un promedio de cerca de 14 episodios por semana. En general, las personas con bulimia tienen un peso corporal de entre normal a normal-alto, pero pueden fluctuar por más de 10 libras debido al ciclo de comer excesivo-purgación.

Anorexia Nervosa

La anorexia nervosa es un estado de inanición y emaciación que puede ser adquirido a través de dietas severas o purgación. Las personas con anorexia nervosa se tornan morbosamente delgadas al punto de inanición real, perdiendo por lo menos 15% y hasta el 60% del peso corporal normal. La mitad de estos pacientes reducen el peso restringiendo severamente sus dietas y se conocen como restrictors de anorexia; la otra mitad, los pacientes bulímicos anoréxicos, mantienen la emaciación mediante la purgación. Aunque ambos tipos son graves, el tipo bulímico, que impone estrés adicional a un cuerpo desnutrido, es el más dañino.


¿Quién contrae trastornos del comer?

Sexo y edad

Un estudio reportó que dos tercios de los estudiantes de escuela secundaria estaban a dieta, aunque sólo 20% sufrían en realidad de sobrepeso. Aunque un 90% de los casos reportados eran entre las mujeres, parece que la tasa entre los hombres está en aumento. Los hombres tienden a ocultar más un trastorno del comer que las mujeres por lo que la incidencia pude haber sido subestimada. Un estudio reciente entre los hombres de la armada reportó una prevalencia de 2.5% de anorexia, 6.8% de bulimia y 40% de otra forma de trastorno del comer no especificado de otra manera. Un estudio entre los hombres civiles con trastornos del comer reportó que 42% de los que tenían bulimia eran homosexuales o bisexuales y 58% de los hombres con anorexia reportaron ser asexuales. Los otros factores de riesgo entre lo hombres, incluyendo depresión, trastorno de la personalidad y abuso de sustancias, fueron paralelos a los factores entre las mujeres con trastornos del comer.

La bulimia ha aumentado a una velocidad mayor que la anorexia durante los pasados cinco años. Un estudio de estudiantes de escuela secundaria reportó que 2.7% de las niñas y 1.4% de los niños presentaron comportamiento bulímico. Los estudiantes universitarios corren un riesgo inclusive mayor. Los cálculos de la prevalencia de la bulimia nervosa entre las mujeres jóvenes oscilan entre cerca de 3% a 10%. Algunos expertos sostienen que este problema está bastante subestimado ya que muchas personas con bulimia pueden ocultar la purgación y no es obvio a simple vista el que tengan un peso por debajo de lo normal. Algunos estudios reportan que el 80% de las estudiantes universitarias han comido excesivamente en algún momento; los jóvenes que ocasionalmente forzan el vómito después de comer demasiado, sin embargo, no se consideran bulímicos y casi siempre este comportamiento insalubre ocasional no continúa después de la juventud.

La anorexia nervosa es la tercera enfermedad crónica más común entre las mujeres adolescentes, y se calcula que ocurre en 0.5% a 3% de todos los adolescentes. Ocurre generalmente en la adolescencia, aunque todos los grupos de edad son afectados, incluyendo las personas ancianas y los niños de hasta seis años de edad. Entre los mediados de los años cincuenta y los años setenta, la incidencia de la anorexia aumentó por casi 300%. Las indicaciones son, sin embargo, que la tasa puede estar estabilizándose.

Trastornos de la personalidad

Vinculados con los trastornos del comer están trastornos de la personalidad específicos: personalidad evasiva en la anorexia; personalidad inestable en la bulimia, y narcisismo en ambas. Deberá tomarse en cuenta que todos estos rasgos pueden encontrarse en cualquiera de los grupos.

Algunos estudios indican que hasta un tercio de restrictors de anorexia son de personalidad evasiva; osea, tienden a ser perfeccionistas y están emocional y sexualmente inhibidos. También tienen a menudo una vida de fantasías menor a la de las personas con bulimia o a las personas que no sufren de trastornos del comer. Rara vez se rebelan y se les percibe por lo general como personas que siempre son buenas. El logro de la perfección, y todo lo que esto implica, es la única manera de lograr amor; esto significa el convertirse en una persona libre de dificultades, y el no exigir nada (incluyendo comida). Como parte de este paquete de perfección está una imagen ideal de delgadez que nunca puede lograrse. Cuando el fracaso inevitable ocurre, el proceso de no comer se convierte en un acto de venganza pasiva contra aquellos cuyo amor está siempre fuera del alcance: "¿ves? estoy desapareciendo lentamente, y vas a estar muy triste cuando ya no esté". Un experto describió a sus pacientes anoréxicos como que carecían totalmente de personalidad propia --mucho más allá de una autoestima baja. Las personas con anorexia son sumamente sensibles al fracaso, y cualquier crítica --no importa cuán leve-- refuerza su propia creencia de que "no son buenos".

Los estudios indican que casi el 40% de las personas que tienen anorexia bulímica --que pierden peso comiendo excesivamente y mediante la purgación-- tienen personalidades inestables. Tales personas tienden a tener estados de ánimo, patrones de pensamiento, comportamientos y autoimágenes inestables. No pueden soportar el estar solos, exigen atención constante y tienen dificultad de controlar el comportamiento impulsivo. Se ha dicho que las personas con personalidades inestables causan caos a su alrededor mediante el empleo de armas emocionales como berrinches, amenazas de suicidio y hipocondría. Idealizan a las personas y a menudo son decepcionadas y rechazadas. Algunas investigaciones han indicado que la gravedad de este trastorno de la personalidad predice dificultad en el tratamiento de la bulimia y puede ser más importante que la presencia de los problemas psicológicos como la depresión. Los estudios también han encontrado que las personas con bulimia o anorexia tienen una tasa de narcisismo alta, un trastorno de la personalidad marcado por una incapacidad de calmarse a uno mismo o de empatizar con otros, una necesidad de admiración y una hipersensibilidad a la crítica o la derrota.

Pubertad temprana

Un estudio de niñas que no sufrían de trastornos del comer reportó que antes de la pubertad, las niñas comían cantidades de comida apropiadas a su peso corporal, estaban satisfechas con sus cuerpos, y la depresión se asoció con una menor ingestión de comida. Después de la pubertad, las niñas comían cerca de tres cuartos de la ingestión recomendada de calorías, tenían una autoimagen corporal más mala, y la depresi&oaucte;n incrementó con la mayor ingestión de comida. No es sorprendente, entonces, que haya un mayor riesgo de bulimia y otros trastornos emocionales entre las niñas que experimentan una pubertad temprana, cuando las presiones experimentadas por todos los adolescentes se intensifican aún más por la antención que provoca ansiedad en sus cuerpos cambiantes tempranos.

Causas que provocan los trastornos del comer

No existe una sola causa de los trastornos del comer. Un número de factores, incluyendo presiones culturales y familiares, desajustes químicos y trastornos emocionales y de la personalidad colaboran para producir la anorexia y la bulimia, aunque cada trastorno es determinado por diferentes combinaciones de estas influencias. La genética también puede desempeñar un papel.

Trastornos emocionales

Los trastornos del comer van con frecuencia acompañados de depresión, trastorno de ansiedad o ambos, pero no se sabe si los trastornos emocionales son causas o resultados de los trastornos del comer.

Entre un 40% y un 80% de todos los pacientes con trastornos del comer experimentan depresión, y la depresión es común en las familias de los pacientes con trastornos del comer. Algunos expertos sostienen que la depresión no desempeña un papel causal, en particular en la anorexia, ya que los trastornos del comer rara vez se curan cuando se administra medicación antidepresiva como el único tratamiento. La gravedad del trastorno del comer tampoco se correlaciona con la gravedad de cualquier depresión existente. Además, la depresión a menudo mejora después de que los pacientes anoréxicos empiecen a aumentar de peso.

Por otro lado, los estudios han revelado cantidades bajas de ciertos neurotransmisores —mensajeros químicos en el cerebro— en algunas personas con anorexia y bulimia severas, que permanecen bajas incluso después de que han recuperado el peso. Niveles reducidos de estos neurotransmisores, la serotonina y la norepinefrina, también se encuentran en las personas con depresión, y se ven anormalidades de serotonina en las personas con trastorno obsesivo-compulsivo. Un estudio reciente ha encontrado que los niveles sanguíneos bajos del aminoácido triptofano, un componente en la comida que es esencial en la producción de serotonina, pueden producir depresión. Las personas que comen excesivamente después de una dieta severa pueden estar respondiendo a este estado emocional de estímulo proteínico.

La estación a menudo afecta la depresión y los trastornos del comer. En varias personas, la depresión es más severa en los meses de invierno más oscuros; en forma similar un subgrupo de los pacientes bulímicos sufren de una forma específica de bulimia la cual empeora en el invierno y el otoño; tales pacientes tienen una mayor tendencia de haber empezado a comer excesivamente a una edad más temprana y a comer excesivamente con mayor frecuencia que aquellos cuya bulimia es más consistente durante todo el año. El inicio de la anorexia parece llegar al máximo en mayo, el mes con mayores índices de suidicio.

Los trastornos de ansiedad son muy comunes en la anorexia y la bulimia. Las fobias y el trastorno obsesivo-compulsivo preceden por lo general el inicio del trastorno del comer, y así mismo el trastorno de pánico tiende a seguir. Las fobias sociales, en las cuales una persona tiene miedo de ser públicamente humillada, son comunes en ambos trastornos del comer. Las personas con anorexia, sin embargo, están especialmente propensas al trastorno obsesivo-compulsivo. Las obsesiones son imágenes, pensamientos o ideas mentales recurrentes o persistentes que pueden resultar en comportamiento compulsivo —rutinas repetitivas, rígidas y autoprescritas cuyo propósito es prevenir la manifestación de la obsesión. Las mujeres con anorexia pueden volverse obsesivas con el ejercicio, la dieta y la comida. A menudo desarollan rituales compulsivos —por ejemplo, el pesar cada pedazo de comida, cortándola en pedazos diminutos, o poniéndola en envases diminutos. La presencia del trastorno obsesivo-compulsivo con anorexia o bulimia no parece ejercer un efecto negativo en las perspectivas a largo plazo, aunque la mejoría en el tratorno del comer a menudo es paralela a la mejoría en la ansiedad.

Factores familiares

Los factores negativos dentro de la familia, posiblemente tanto hereditarios como ambientales, desempeñan una función importante en la provocación y perpetuación de los trastornos del comer. Un estudio encontró que el 40% de las niñas entre las edades de 9 y 10 años están tratando de perder peso, generalmente por recomendación de las madres. Algunos estudios han encontrado que las madres de los anoréxicos tienden a estar sobreinvolucradas en la vida de sus hijos, mientras que las madres de los bulímicos son críticas y distantes. Aunque las madres pueden tener una influencia grande sobre sus hijos en lo que respecta a los trastornos del comer, los padres y los hermanos excesivamente críticos también pueden desempeñar un papel importante en el desarrollo de anorexia en las niñas. Los estudios reportan que las personas con cualquiera de los trastornos del comer tienen mayor probabilidad de tener padres que sufren de alcoholismo o abuso de sustancias que la población en general. Parece que existe entre las mujeres con trastornos del comer una incidencia mayor de abuso sexual; los estudios han reportado tasas de abuso sexual de hasta un 35% en las mujeres con bulimia. Las personas con bulimia también tienen una mayor probabilidad que las personas con otros trastornos psiquiátricos de tener un padre obeso o de haber sido ellas mismas obesas en la niñez.

Infecciones

La investigación ha encontrado un enlace entre la anorexia y las bacterias del grupo A beta-hemolítico estreptocócico (GABHS, por siglas en inglés), la causa de la inflamación séptica de la garganta. GABHS ya se ha identificado como un factor causante de una forma rara de trastorno obsesivo-compulsivo (OCD, por siglas en inglés) en los niños; OCD y anorexia tienen varios comportamientos en común. Epstein Barr, el virus que causa la mononucleosis también ha sido asociado con el desarrollo de anorexia. Una teoría que explica estos vínculos es que los anticuerpos provocados por los organismos pueden accidentalmente lesionar el cerebro durante el proceso de lucha contra la infección. Los antibióticos, la terapia inmunológica y una vacuna experimental contra la fiebre reumática pueden inclusive ayudar a tratar la anorexia en estos pacientes.

Factores genéticos

La anorexia es ocho veces más común en las personas que tienen parientes con el trastorno, pero los expertos no saben precisamente cuál podría ser el factor hereditario. Muchos anoréxicos tienen un metabolismo más rápido que las personas normales, quizá haciéndoles más difícil el subir de peso. Esta propensión genética hacia la delgadez acompañada de la aprobación cultural podría predisponer a algunas personas a desarrollar anorexia.


Complicaciones de la bulimia nervosa sin anorexia

Perspectivas a largo plazo

Existen pocos problemas mayores de salud para las personas bulímicas que mantienen el peso normal y no llegan a convertirse en anoréxicas. En general, las perspectivas son mejores para la bulimia que para la anorexia. Debe observarse, sin embargo, que en un estudio de pacientes bulímicos, después de seis años la tasa de mortalidad fue de 1% en las mujeres en terapia. Otro estudio encontró que el 20% de las mujeres con bulimia todavía estaban luchando contra el trastorno después de diez años.

Problemas médicos

La erosión de los dientes, cavidades y los problemas con las encías son comunes en la bulimia. Los episodios bulímicos también pueden resultar en la retención de agua e hinchazón e inflamación abdominal. Ocasionalmente, el proceso de comer excesivo y purgación resultan en la pérdida de líquido y niveles de potasio bajos, que pueden causar debilidad extrema y casi parálisis; esto se revierte cuando se administra potasio. Los niveles peligrosamente bajos de potasio pueden resultar en ritmos cardíacos peligrosos y a veces mortales. Los incidentes de esófagos rotos debido a los vómitos forzados se han asociado con dificultad aguda del estómago e inclusive con ruptura del esófago o el tubo alimenticio. Rara vez, las paredes del recto pueden debilitarse tanto debido a la purgación que llegan a salirse por el ano; ésta es una condición grave que requiere de cirugía.

Problemas psicológicos y comportamiento auto-destructor

Las mujeres con bulimia están propensas a la depresión y se encuentran también en peligro de coportamientos impulsivos peligrosos, como promiscuidad sexual y cleptomanía, los cuales se han reportado en la mitad de las personas con bulimia. El abuso de alcohol y drogas es más común en las mujeres con bulimia que en la población en general o en las personas con anorexia. En un estudio de mujeres bulímicas no anoréxicas, el 33% abusaban el alcohol y el 28% abusaban las drogas, con un 18% con sobredosis repetidamente. La cocaína y las anfetaminas fueron las drogas con mayor frecuencia abusadas. En el mismo estudio, fueron comunes otros tipos de comportamiento autodestructor, entre otros el auto-cortado y el robo.

Medicamentos sin prescripción

Las mujeres con bulimia con frecuencia abusan los medicamentos sin prescripción como los laxantes, supresores del apetito, diuréticos y las drogas que inducen el vómito --por lo general ipecac. Ninguno de estos medicamentos está libre de riesgo. Por ejemplo, se han notificado casos de intoxicación por ipecac, y algunas personas se tornan dependientes de los laxantes para el funcionamiento intestinal normal. Las pastillas de dieta, inclusive las hierbas y los medicamentos sin prescripción, pueden ser peligrosos, en particular si son abusados.


Complicaciones de la anorexia nervosa

Perspectivas a largo plazo

En este momento ningún programa de tratamiento para la anorexia nervosa es completamente eficaz. Dos estudios a largo plazo (10 á 15 años) reportaron recuperación después del tratamiento en entre 76% y 90% de los pacientes. En un estudio, sin embargo, la mayoría siguio comiendo menos de lo normal y en ambos estudios la bulimia y el comer excesivo continuaban siendo muy comunes al final del estudio.

Riesgo de muerte

Muchos estudios de pacientes anoréxicos han encontrado tasas de mortalidad que oscilan entre un 4% y 20%. El riesgo de muerte es significativo cuando el peso es menos de 60% de lo normal. El suicidio se ha calculado que comprende la mitad de las defunciones en la anorexia. (Razonablemente se puede tomar la posición de que todos los casos de anorexia son intentos de suicidio.) El riesgo de muerte prematura es dos veces más alto entre anoréxicos bulímicos que entre los tipos de dieta-restrictor. Otros factores de riesgo de muerte prematura incluyen estar enfermo durante más de seis años, obesidad previa, trastornos de la personalidad y matrimonios disfuncionales. Los hombres con anorexia están a un riesgo específico de problemas médicos potencialmente mortales, probablemente porque se diagnostican generalmente más tarde que las niñas.

Cardiopatía

La cardiopatía es la causa médica más común de muerte en las personas con anorexia severa. El corazón puede desarrollar ritmos de bombeo anormales peligrosos y ritmos lentos conocidos como bradicardia. Se reduce el flujo sanguíneo y la presión arterial puede descender. Además, los músculos del corazón llegan a padecer de hambre, perdiendo tamaño. Los niveles de colesterol tienden a subir. Los problemas del corazón son un riesgo específico cuando la anorexia es agravada por la bulimia y el uso de ipecac, el medicamento que causa vómitos.

Desajustes de electrolito

Los minerales como el potasio, el calcio, el magnesio y el fosfato se disuelven normalmente en el líquido del cuerpo. El calcio y el potasio son particularmente críticos para el mantenimiento de las corrientes eléctricas que causan que el corazón lata regularmente. La deshidratación e inanición de anorexia pueden reducir los niveles de líquido y contenido mineral, una enfermedad conocida como desajustes de electrólito, que puede ser muy grave a menos que los líquidos y los minerales se reemplacen.

Problemas neurológicos

Las personas con anorexia severa pueden sufrir daño nervioso y experimentar convulsiones, pensamiento desordenado y cosquilleo, pérdida de sensación u otros problemas nerviosos en las manos o los pies. Las exploraciones cerebrales indican que partes del cerebro experimentan cambios estructurales y actividad anormalmente alta o baja durante los estados anoréxicos; algunos de estos cambios regresan a la normalidad después del aumento de peso, pero existe evidencia de que algún daño puede ser permanente.

Problemas sanguíneos

La anemia es un resultado común de la anorexia y la inanición. Un problema sanguíneo particularmente grave es la anemia perniciosa, que puede ser causada por niveles severamente bajos de la vitamina B12. Si la anorexia se torna extrema, la médula ósea reduce extraordinariamente su producción de glóbulos, una enfermedad potencialmente mortal llamada pencitopenia.

Problemas gastrointestinales

La inflamación y el estreñimiento son ambos problemas muy comunes en las personas con anorexia.


¿Cuáles son los síntomas de los trastornos del comer?

Los síntomas de la bulimia pueden ser muy sutiles, ya que las mujeres con este trastorno lo practican en secreto, y aunque pueden ser de bajo peso, no son siempre anoréxicas. En general, las personas con bulimia están preocupadas con la comida y pueden abusar de los laxantes, pastillas de dieta, eméticos (drogas que inducen el vómito) o diuréticos (medicamentos que reducen los líquidos). Del mismo modo que la anorexia, los que sufren de bulimia también pueden hacer ejercicios de manera compulsiva. El esfuerzo ejercido para vomitar a veces puede causar vasos sanguíneos rotos en los ojos e hinchazón de las glándulas salivales que aparecen como áreas abulladas y debajo de las esquinas de la boca. Los dientes son propensos a las cavidades y erosión del esmalte debido al exceso de ácido, la encias pueden enfermarse y pueden surgir brotes de salpullidos y barros en la piel. Los vómitos repetidos autoinducidos en los que la persona se mete la mano hasta la garganta también pueden producir cortes y callos pequeños en las partes superiores de las articulaciones del dedo.

El síntoma pricipal de la anorexia es la pérdida mayor de peso por una dieta excesiva y continua, la cual puede ser una dieta restrictiva o un comer excesivo y purgación. Los síntomas pueden ser muy sutiles en las mujeres jóvenes que tienen tanto diabetes como trastornos del comer; tales personas pueden tener un peso normal o inclusive alto y aun ser consideradas anoréxicas. El comportamiento anoréxico en los vegetarianos deberá sospecharse si la persona ha dejado de comer carne sólo para evitar la grasa y no por otros motivos, como por el amor a los animales, si la dieta vegetariana coincide con una pérdida de peso rápida y si la persona está evitando ciertos alimentos, como el tofu, nueces y productos lácteos que contienen aceites o grasas. En las mujeres, la menstruación puede ser infrecuente o estar ausente. A menudo, el ejercicio compulsivo junto con la emaciación conduce a problemas ortopédicos, en particular en los bailarines y atletas; esto podría ser la primera señal de dificultad que obliga a un paciente a buscar ayuda médica. La piel puede estar seca y cubierta con pelo fino, y el pelo del cuero cabelludo normal puede estar delgado. Los pies y las manos pueden estar fríos o a veces hinchados. El estómago a menudo se afecta después de comer y a menudo se inflama. El pensamiento puede estar confundido o desacelerado, y un paciente anoréxico puede tener una mala memoria y carecer de juicio.

Posiblemente, el síntoma más confuso de los trastornos del comer es la distorsión de la imagen corporal. Aunque las personas asocian típicamente la distorsión de la imagen corporal con la anorexia severa, un estudio indicó que la distorsión es más probable en las personas con bulimia que en las pesonas con anorexia. El estudio indicó que las personas con bulimia tienen una mayor probabilidad de sobreestimar su tamño; hay una mayor disparidad entre cómo quieren lucir y cómo piensan que se ven que en las personas con anorexia o en las personas que no sufren de trastornos del comer. Las personas con bulimia tienen una mayor probabilidad de describir sus propios cuerpos más grandes de lo que son cuando se encuentran presentes imágenes de comida. En otro estudio, las personas con anorexia tendían a tener una percepción exacta de su cuerpo superior, pero sobreestimaban el tamaño del área abdominal y pelviana.

¿Cómo se tratan los trastornos del comer?

La primera dificultad mayor para tratar los trastornos del comer es a menudo la resitencia del paciente anoréxico que cree que la emaciación es normal e inclusive atractiva o el paciente bulímico que cree que la purgación es la única manera de prevenir la obesidad. Aun peor, la enfermedad anoréxica puede ser estimulada por los amigos que envidian la delgadez o por los entrenadores de baile o deportes que promueven los niveles de grasa bajos. La familia misma puede negar el problema y ser obstructiva o manipuladora, aumentando las dificultades del tratamiento. Es muy importante que el paciente y cualquier amigo o parientes cercanos estén informados acerca del grave potencial de estas enfermedades y la importancia de recibir ayuda inmediata.

Los pacientes pueden abandonar los programas si tienen expectativas poco realistas de "curarse" tan solamente mediante las apreciaciones de los terapéutas. Antes de que empiece un programa, deberá ponerse de manifiesto que el proceso es doloroso y requiere trabajo duro por parte del paciente y la familia. Existe la posibilidad de tratar varios métodos terapéuticos hasta que el paciente tenga éxito en superar estos trastornos tan difíciles. La recaída es común y no deberá recibirse con desesperación. En un estudio, después de seis años, tan sólo cerca del 10% de los pacientes bulímicos que se habían tratado habían dejado de responder. La bulimia se trata mejor con una combinación de antidepresivos y terapia congoscitiva. El resultado de la bulimia es en general más favorable que en la anorexia; incluso después de la recuperación, las mujeres con anorexia a menudo retienen un deterioro en el sentido de la línea corporal. Los estudios a largo plazo, sin embargo, están mostrando recuperación aún en la mayoría de las personas tratadas contra la anorexia. Un estudio reveló que para las personas con anorexia temprana, la terapia familiar funcionó mejor y para las personas con anorexia tardía la terapia individual de apoyo fue la más eficaz.

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