Cuando al frenar el camión sientes que te vas de frente y se
te caen los libros de las rodillas está pasando una cosa muy
curiosa: tu cuerpo y los libros no quieren frenar con el camión;
quieren seguir moviéndose igual que antes.
Si
en lugar de frenar el vehículo diera una vuelta cerrada, en vez
de irte de frente sentirías que te vas de lado. Los libros salen
volando hacia el lado contrario a la dirección de la vuelta.
Los objetos, si nadie se opone, prefieren seguirse moviendo en línea
recta y tratarán de hacerlo siempre que puedan.
Los
carritos del súper son muy difíciles de poner en movimiento
cuando están muy llenos. Para que alcancen una velocidad respetable
tienes que empujarlos muy fuerte, o durante mucho tiempo, o las dos
cosas. Igual para pararlos una vez que van a toda velocidad. Trata de
hacerlos dar vuelta y verás que tampoco es fácil si están
muy llenos. O sea que mientras más lleno el carrito, más
se opone a los cambios de movimiento. La propiedad física que
mide cuánto se opone un cuerpo a los cambios de movimiento se
llama inercia.