Isaac Newton no fue un niño feliz. Su padre, un hacendado con ciertos recursos, murió tres meses antes de nacer él, lo cual ocurrió el 25 de diciembre de 1642, una triste navidad para su madre, la señora Hannah Ayscough. El bebé nació muy débil y bajo de peso. No se esperaba que viviera ni un día (el angelito vivió 84 años).

Cuando Isaac tenía dos años, su madre se casó con un ministro adinerado de nombre Barnabas Smith, el cual no sentía ningún cariño por el pequeño. En vista del poco afecto que Isaac le despertaba al señor Smith, éste lo envió a vivir con su abuela y se mudó con su nueva esposa a un poblado vecino. En consecuencia, Smith tampoco era muy del agrado de Isaac. El mismo Newton confesó a los 20 años, en un escrito en el que sopesa sus culpas, haber "amenazado a mi padre y mi madre Smith con quemarlos con todo y casa" no muy buen augurio del futuro que le esperaba al jovencito. Por fin en 1653, cuando Isaac tenía 10 años, Barnabas Smith tuvo a bien morirse y doña Hannah pudo ver a su hijo con frecuencia otra vez. Pero el niño quedó marcado de por vida: Newton de adulto siempre fue enfermizamente inseguro y violentamente vengativo con sus críticos. Nunca se casó.

Al quedar viuda por segunda vez, doña Hannah tuvo la aciaga idea de poner a Isaac a administrar sus herencias. Pero Isaac no tenía cabeza para atender a los asuntos de la vida rural. Cuando lo mandaban a cuidar el ganado, se sentaba bajo un árbol y se sumergía profundamente en algún libro. Se cuenta que en cierta ocasión regresó a la granja absorto en sus pensamientos, sujetando una cuerda de la que había ido atado un caballo. El animal se había escapado sin que Isaac se diera cuenta.

Su madre decidió sabiamente que sería mejor que Isaac volviera a la escuela en Grantham, donde había estudiado cuando vivía con la abuela. Allí dio muestras de habilidades mecánicas. Podía construir modelos de relojes y molinos de viento y aprendió latín, requisito indispensable en esa época para tener acceso a la educación superior. El latín era, en particular, el lenguaje de la ciencia y las matemáticas, como hoy en día lo es el inglés.

En junio de 1661, con 18 años encima, el joven Isaac estaba listo para ingresar en la universidad. Entró el Trinity College de la Universidad de Cambridge. Muy pronto iban a manifestarse otras habilidades suyas: para las matemáticas y la física, y más tarde para el rencor.

Newton
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