La constelación de Orión es una de las más notables
del cielo invernal. Las tres estrellas del cinturón de Orión
se conocen en México como los tres reyes magos.
Orión era hijo del dios Poseidón y de Euriale. Según
la leyenda era el más alto de los hombres. Tan alto, que podía
cruzar el mar caminando por el lecho marino sin perder pie.
Orión era muy presumido. En cierta ocasión mató
a todas las bestias del reino de Quíos para ganarse la mano de
la hermosa Merope. Pero el padre de la joven, el rey Enopión,
no cumplió el trato y Orión, encolerizado, lo amenazó.
No es fácil amenazar a un rey impunemente. El soberano pidió
ayuda al dios Dionisio y juntos embriagaron a Orión y lo dejaron
ciego.
Orión, enceguecido, consultó a un oráculo, el cual
le dijo que podría recuperar la vista si viajaba a las tierras
más lejanas de oriente y dejaba que el sol de la mañana
le bañara los ojos. Orión emprendió el viaje acompañado
del cíclope Cedalión, al cual tuvo que llevar en hombros,
porque era cojo.
Ya en el más lejano oriente, el sol le devolvió la vista
al cazador. Pero Eos, la mañana, que pasaba por allí,
se enamoró de Orión como una loca y lo invitó a
su lecho. Más tarde, Artemisa, diosa de la caza, también
se prendó del guapo Orión y se hubiera casado con él
de no ser porque...