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Genoma,
proteínas y enfermedades crónicas: los primeros resultados
Durante
muchos años se argumentó como cierto el que un solo gen podía modificar
una proteína y eso desembocaría en una enfermedad. Ahora se sabe que esto
es falso, pues se descubrió que si bien el 5% de nuestra secuencia genética
está destinada para hacer proteínas, son muchos los genes que intervienen
en este proceso de producción proteínica; por lo tanto, afirman los especialistas,
el entorno en el que se desarrolla el individuo es tan importante como
el propio código genético en la aparición de enfermedades.
Esta
odisea científica para dibujar el mapa genético inició en 1990 con el
consorcio público denominado Proyecto Genoma Humano (PGH), integrado por
científicos de 18 países y bajo un financiamiento público, y hace un par
de años la compañía estadounidense Celera Genomics empezó sus trabajos
con recursos privados. Ambas agrupaciones han trabajado por separado en
el desciframiento del "Libro de la vida" y de las funciones
que cada gen posee, pero conjuntamente han presentado sus conclusiones,
de entre las cuales hoy se sabe que:
- El
4.8% de los genes está destinado a reacciones químicas dentro y fuera
de las células
La
célula es el elemento anatómico primordial de los seres vivos. El núcleo
de cada célula humana contiene 46 cromosomas, ordenados en 23 pares, cada
uno de los cuales es una larga molécula enroscada de ADN que contiene
a los 30 mil genes que nos constituyen (a esta cadena se le llama helicoidal,
por la forma de "hélice" que presenta).
Cada
gen es un segmento diminuto de ADN que controla una función celular específica.
El ADN conduce la reproducción de la célula y esto evidencia que es el
ADN el responsable de transmitir a la célula la información necesaria
para que el cuerpo produzca por ejemplo durante el desarrollo de un embrión,
diferentes tipos de células, que crearán nuestros huesos, nuestro sistema
digestivo; y para fines mucho más específicos, tales como crear glóbulos
blancos, o neuronas, o el tejido muscular de nuestras manos, las uñas,
el cabello, el ombligo, la retina, etcétera.
Esta
tarea es titánica. Toda la información necesaria para que cada región
del cuerpo funcione y sea creada con exactitud esta incluida en el ADN,
pero según los recientes descubrimientos, tales datos sólo se concentran
en el 4.8% de nuestro ADN.
- 10.2%
producen enzimas que catalizan las reacciones bioquímicas de nuestro
cuerpo
Las
enzimas son sustancias catalizadoras producidas por las células vivas.
La catálisis o función catalizadora, no es otra cosa que la acción de
acelerar una reacción química, como la que se produce en el momento de
la división y reproducción celular, o como las que ayudan a digerir alimentos,
a producir el pensamiento, el movimiento de nuestro cuerpo, etcétera,
etcétera. Así, 10.2% de nuestros genes está orientado a instruir a nuestras
células para producir tales o cuales reacciones (bio)químicas.
- 5%
tienen como función participar en la estructura de la célula
Esto
es que colaboran ya sea en el núcleo celular (donde se ubica toda
la información sobre el funcionamiento de la célula y el de todos los
organismos a los que ésta pertenece y donde se almacenan los cromosomas),
en el citoplasma (donde se encuentran las moléculas necesarias
para el mantenimiento celular) y en la membrana (a través de la
cual, la célula intercambia agua, gases, nutrientes, y/o elimina elementos
de desecho).
Algunos
datos para reflexionar
- No
obstante, hasta el momento se desconoce las tareas de aproximadamente
del 42% de los genes
- El
ADN del cuerpo humano es una cadena helicoidal; si pudiéramos "estirar"
todo el ADN del cuerpo humano, su tamaño equivaldría a 600 veces la
distancia entre la Tierra y el Sol y la información contenida ahí llenaría
una pila de libros de 61 metros de altura o 200 directorios telefónicos
de 500 páginas cada uno.
- Sin
embargo, el 95% del genoma no ha podido ser interpretado, pues presenta
"textos absurdos" y grandes espacios vacíos. Los científicos
creen que estos grandes espacios de "basura genética" pudieran
ser ruinas de antiguos virus o información evolutiva que parecen haberse
acumulado ahí sólo porque no estorbaban demasiado. Lo cierto es que
estas paradojas son uno de tantos misterios en los que los científicos
se ocuparán durante las siguientes décadas.
El
"texto genético", contenido dentro del "Libro de la vida"
equivaldría aproximadamente a 3 mil millones de "letras" que
no deben descifrarse por separado, sino como "palabras completas";
es decir, para su comprensión, los científicos deben descifrarlas por
cada gen como una sola palabra y no una por una, como originalmente se
había supuesto.
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