Revista Red Escolar

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Voces de antiguas raíces

Nuestras creencias con el cerro verde
Relato en lengua Ngigua

Relato en lengua Ngigua

Narrar es una función primaria de la literatura; muchos de los textos de tradición oral son relatos de trasfondo mítico, narraciones que cuentan cómo el hombre se relaciona con su entorno, o cómo se creó un estado o característica del mundo. A este tipo de textos se afilia el que ahora presentamos.

La literatura de tradición oral se ha enfrentado por largo tiempo al menosprecio de un sector de la sociedad que no considera como auténtica literatura a las manifestaciones de la oralidad. En algunos casos esto puede deberse, sobre todo, al desconocimiento de las convenciones literarias específicas que tienen los distintos géneros de esta tradición.

De hecho, muchos de los textos que ahora reconocemos como parte de la literatura culta fueron, en principio, literatura de tradición oral1. Mantener viva esa literatura es una forma de no perder un patrimonio cultural que no sólo no debe soslayarse, sino que nos guía en el conocimiento de los rasgos que nos definen como seres humanos.

Ahora bien, la recopilación de literatura de tradición oral en el ámbito de algunas lenguas indígenas en la República Mexicana se ha convertido en una tarea que corre paralela al intento de recuperación de las propias lenguas. Este es el caso de la lengua Ngigua, más conocida como Chocholteca o Chocho, considerada hoy como lengua minoritaria y en peligro de extinción dado su escaso número de hablantes.

Esta lengua pertenece al amplio espectro de lenguas indígenas que se hablan en el estado de Oaxaca; sus hablantes se ubican en los distritos de Coixtlahuaca y Teposcolula, en el límite del estado con Puebla, entre las regiones Mixteca y Cañada. Pervive como lengua natal en las comunidades de Santa María Nativitas, San Pedro Buenavista, Santa Catarina Ocotlán, San José Monteverde y, en menor cantidad, en San Miguel Tulancingo, Teotongo y Santiago Tepetlapa (figura 1). Desgraciadamente, sólo el 24.21% de los habitantes de Teposcolula y el 5.59% de los habitantes de Coixtlahuaca2 son hablantes de alguna lengua indígena, lo que arroja una cifra de 992 hablantes de Ngigua; más que sus vecinos hablantes de Ixcateco (351 personas), pero considerablemente menos que los 16,468 hablantes de Popoloca y los 437 873 hablantes de Mixteco, también lenguas vecinas al Ngigua.

Figura 1

Sin embargo, a pesar de la poca cantidad de hablantes, en los últimos cinco años varias organizaciones han trabajado arduamente en un proyecto de rescate, enseñanza y desarrollo de la lengua: la Asociación Civil Kadiaa Ngigua y la Jefatura de Zonas de Supervisión Indígena de Noxtitlan, Oaxaca; junto con ancianos, autoridades, maestros bilingües y un importante apoyo del Instituto Oaxaqueño de las Culturas y el Instituto Nacional Indigenista.

Es así como, apoyando el esfuerzo por la recuperación y pervivencia de la lengua Ngigua, presentamos en este número un relato tradicional de esta zona de Oaxaca: Nuestras creencias con el Cerro Verde.

Para presentarlo hemos respetado las formas de oralidad propias de este tipo de narrativa, de ahí que su lectura pueda resultar algo extraña para los lectores en lengua castellana, pues su forma original no sólo pertenece a una lengua distinta, sino que es un relato que se estructura para ser escuchado, más que leído.

1 El caso más famoso son los llamados poemas homéricos, la Illiada y la Odisea, que, como se sabe, son producto de cantores, o rapsodas, griegos.

2 Datos proporcionado por el INEGI, Censo Nacional de Población y Vivienda 2000.


NI DIEXRÏNI KU DSUA JNA' LLUA


Nixrï fí nu niíkoö boexremi dsua nchié áni "RRÍXÖ" ndie JNA' LLUA nu bamengiemi chue, kua nee tseenaköri. Rru dajuí nde ndia na dochuï áni na dekikuï txru tö ngu zï tsingadiári nu chuakuxrïmi ndandioxï, dsua ubaa ku txrï ni bíkuri nde Ndaxra', nixrï ukata cientu ndie nká.


Kie rru NGIGUA doñue ni toöri ngu NINDUA KALATIE, ninduxrï rraküri nu arru giíllari ndi' ná doturuí kata, nu mio dochieni: "JNA' RXNDUA", JNA' NDUA" áni "JNA' LLUA". nu nduá ná gií ndi', na dotingié nu doturuí nda ni koö isá katiä, me nifí dsoo nchié, dsua RRÍXÖ. Atsó díjueri koö nu txrua nidsaxreri.



Nu arru dsoo ncha ni kuagieri dondi, dsua llurjï doñue ni doingitsami jeni jíncha udijini tiempue txrï, nu saanee rre dsua JNA' LLUA, JNA' UNDIUA KU JNA' SU NUE, isá te'é txrï nde xadë ndiá rre ingungua xadë ni dijú chaxrï.

Ndia koö nixrï kuagie ta'txrini ku lloxrï gié nu arru dajui ndatü chue, dsua llurjï xadë dondani rre dsua jna' kata nínduxrï jeni toöri ngu rru ína. Jíncha udijixrï tiempue txrï nu na dituxrë ni dazë nda', dotungutse rru xadë ku rru Kujna ku rru Tsasine mio dochua ingungua rru xadë chaxrï nu dotxrï nati kú ndie dsua JNA' JIE mio chua dsua Daá nu zuni ngu Misa ni "DOENCHAKIENI" kue ndiá tsirï txrï. Zï ni ndia toö dogie nda gitse rre kiéri, nu dotatxringa nué, doíku nirraxre, sú ku nchilla nu ndia Doenchakieni; mió doíku ni itoö dsoone ku ni dsogií nu dotinganda kie rru bioji jíncha ubigie dsua Daá nda ni dekaxrï. Jíncha kié ukuatiu nanillaalla doingadia, jeni txru dsoitse txrï nde ndiate, áni dsazë txrï nde kujï áni zï lluuxrï. Me arru nda ni toö dinda ni dsazë txrï dsua zï ni tsiojini go'ö áni denki.


Jíncha duinga, rra dsua "JNA' RXNDUA" dinda tiukú nda ni "kutsujië" ndie dsua rjuinda' rua nu nuxrï nda xoö, me ni ditxrunga ni utseena kié nu udsixrië txrï, dsua rru gie xra' nkí dsoenga nondee nu kié llurjï chekö dojú. Nu rra dsua rjuinda' rua ni llaá jna' da'jï xriö xriö, mé dinda ni kujï tsirï áni dsazë kata txrï ku isá zï ni chua. Meexra doñuni ni arru doikünani dsua RRÍXÖ ndie Jna' áni arru fiiri nixrï isá katiä, na doingitsami jíncha chuaku txrï.


Kú nká áni jíncha nanda dixrië inkua nká, jíncha dsua kï tundió, mió dotxruni ni dsua Jna' Llua itoö digie. Rra dazë lla'ä ni nabe tundió kï arru nie zï, dsua nda' natúcha ni de'ë kuantu ni kié nduaga nidichü. Dsua ni ndia digie toö dsua Jna' jeni ditaka "LLA'Ä TIE"; nu lla'ä diä nabe dotxragueni nu dazë nde niú áni Llu'ü nká, LLA'Ä TIE nabe ndiokö gié jeni dajie nu xrema kuantu ni kié natí dsua kandaxä ku ndaxië.

Nde urrirjú lládü ku urrirjú xïxrï, jíncha dijixrïni "KANIKULA" dínda ni dotingiemi jíncha ni tsiojini JNA' LLUA, jeni doñuní ni jná áni dituníikö, mió ni dotujná dsua ubaa dinga jna' nda rrínche áni rrínanajö. Denku kataja zï dodiëni íncha deélla dsakua nda ni txru jíncha chua ni túrraja nonde áni jíncha dundaá saani dotxraguenani jeni udochuxrï kié llurjï, dsua ínari, meexra dogieni respeta nu doturueni jeni rruunaa dsigiekumi ngu ni nií.

NUESTRAS CREENCIAS CON EL CERRO VERDE

Desde que se fue y nos dejó muy tristes, el dueño o Rrixö del Cerro Verde, y nos volteó la espalda, no ha habido quien lo contente. Los lugareños seguimos esperando y pensando que algún día regrese trayéndonos los frutales, los animales y las lluvias que se llevó hacia la Costa, desde hace cientos de años.

Toda la gente ngigua sabe que es un hombre moreno, muy bien parecido, y, aunque no está aquí, le seguimos queriendo mucho. De cariño también se le conoce como: Jna' Rxndua, Jna' Ndua o Jna' Llua, que quiere decir: Cerro Peligroso, Cerro Hombre o Cerro Verde. Que su casa sigue aquí, se la seguimos cuidando y queriendo como antes; sólo se ha ido el dueño, Ríxö. ¿O acaso estará durmiendo adentro y no quiere salir?

Aunque sólo nos queda su casa donde él vivió, la gente sabe que sí recibimos su ayuda, porque en tiempos de lluvia, gracias al Cerro Verde, al Cerro de la Paloma y el Jazmín, llueve más aquí en el pueblo que en los demás de la región.

Desde siempre, con nuestros abuelos como en la actualidad, y aunque nos tiene a sus espaldas, la gente del pueblo le tenemos mucha fe porque es bueno. Cuando ya es tiempo de lluvias y las aguas están tardando, se reúne el pueblo con sus Agencias de Buenavista y Monteverde, como de otros pueblos vecinos, y suben hasta la cumbre del Jna¹ Llua con el Sacerdote Católico para celebrar ahí una Misa de Rogación o Pedimento para que llueva. Ese día es de fiesta para todos. Con cohetones, incienso, flores y velas se hace el Pedimento; también llevan alimentos y diferentes bebidas que entre todos comparten al final de la ceremonia. Se apresuran de regreso, porque es posible que les agarre la lluvia en el camino, que llueva en la tarde o el día siguiente. El caso es que con seguridad caerán las lluvias en los días próximos.

Al amanecer, si el Jna' Rxndua tiene una Corona de neblina blanca como el algodón, es anuncio de un buen tiempo e iniciarán las lluvias, los campesinos se preparan a sembrar y toda la gente está feliz. Si esa neblina blanca que tiene el cerro baja de sur a norte lentamente, con seguridad en esa tarde estarán las lluvias y de ahí en adelante seguirá lloviendo por varios días. Por eso sabemos que, aunque no veamos al Rríxö del Cerro o aunque se haya ido desde hace mucho, sigue ayudándonos con las lluvias.

A finales como a principio de año, cuando el frío es muy intenso, también lo relacionamos con el Cerro Verde. Si caen heladas muy fuertes durante tres días consecutivos, el agua se congela y mueren muchas plantas. El culpable es el Cerro, porque está echando Hielo Negro. Este hielo es muy temido y llega a caer cada cuatro o cinco años. Este Hielo Negro es tan fuerte que seca hasta los nopalitos y organales.

En los meses de julio y agosto, cuando llegamos en la Canícula, tenemos mucho cuidado al ir al Cerro Verde, porque sabemos que está bravo o enojado, igual que los animales silvestres de ahí como las víboras o el escorpión. Durante varios días escuchamos sus roncos y fuertes bramidos como si viniera un temblor o retumbos, pero ya no nos asusta porque lo conocemos, él es bueno, por eso lo respetamos y lo queremos porque no es capaz de hacernos algún daño.


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