Revista Red Escolar

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Experiencias

Amates: guardianes de la memoria

El afán de preservar la memoria de los hechos ocurridos, recordar la guerra, el amor, el hambre, la prosperidad, la fecha exacta en la que el mundo se convirtió en lo que conocemos y nosotros en lo que somos, dar forma de historia a la cuenta de los años y de lo sucedido, guardar los relatos y tradiciones que dotan de sentido a nuestro mundo para compartirlas con quienes vienen después, ha demostrado ser una necesidad humana, común a todo tiempo y cultura. Cada sociedad ha encontrado en distintos vehículos y con técnicas diferentes la manera de referir, conservar y valorar su historia, y grabarla en el recuerdo.

Antes de la llegada de los españoles, las civilizaciones mesoamericanas encontraron en los códices de amate uno de los soportes más importantes para dar cuenta de los hechos y conservar la relación de los sucesos y las historias. Desgraciadamente, mucho del patrimonio documental en códices se perdió debido a la escasa comprensión de los conquistadores europeos. Sabemos por fuentes españolas (principalmente fray Diego Durán y fray Bernardino de Sahagún) que eran muchos y variados los códices que se perdieron, arrastrando al olvido, junto con su pérdida, valiosísima información que podría ayudarnos a comprender mejor a esas civilizaciones que constituyen una parte integral de nuestra herencia.

Sin embargo, a pesar de la lamentable pérdida de buena parte de nuestra memoria ancestral, los códices prehis-pánicos que se conservan y los que fueron elaborados durante el periodo virreinal, siguiendo las técnicas indígenas o incorporando elementos europeos, se han constituido en la fuente primaria para el estudio de las sociedades mesoamericanas. De manera que, aunque fragmentada, la voz en amate de los tlacuilos ha sobrevivido para ilustrarnos el pasado y ayudar a dar forma a nuestra historia, incomprensible si no atendemos a su testimonio.

Acercarse a la historia desde sus fuentes directas y aprender a valorar las distintas tradiciones sólo puede dar como resultado un deseo cada vez mayor de conocer y comprender las culturas y a los tlacuilos, los individuos que elaboraron los documentos, ya que conocer las historias y cosmogonías es también reconocer la labor de estos historiadores prehispánicos. En Red Escolar, en el proyecto Tlacuilos y pergaminos, se ha intentado abrir una ventana al mundo de las sociedades mexica, mixteca y maya. En el proyecto se estimula a los alumnos a que se familiaricen con la manera en que los tlacuilos daban forma de memoria al amate y se reconozcan como tlacuilos, de su mundo cotidiano o de su historia; en el camino, muchos de ellos se han interesado en el estudio de la historia o de los códices; otros se han sensibilizado ante la merma de nuestro pasado que representan los códices perdidos; unos más, han vuelto sus ojos a sus comunidades y lugares de origen y han dado cuenta de su propia realidad y de las circunstancias que rodean su identidad.

A continuación les presentamos sólo una de las experiencias exitosas del proyecto y los invitamos a participar en Tlacuilos y pergaminos, que acaba de entrar en una nueva etapa.

Tlacuilos en la colonia Avante

En la secundaria diurna núm. 150, "Ángel Salas Bonilla", se ha trabajado con gran entusiasmo en los proyectos de Red Escolar.

En esta ocasión fuimos invitados a la exposición de fin de cursos sobre el proyecto De tlacuilos y pergaminos. La muestra fue organizada por los maestros Hilda Ruiz Bedolla, encargada de Red Escolar (Aula de Medios) del turno vespertino, y el maestro Jerónimo Jesús Mejía Martínez, quien se ocupa directamente del proyecto de Tlacuilos. Sin duda el apoyo de la direccción de la escuela, a cargo de la maestra Olivia Bustamante Escamilla, también fue imprescindible para su realización.

Como parte de las actividades del proyecto, el equipo Nueva Generación puso en práctica la labor de tlacuilos, realizando una copia del códice conocido como Tira de la peregrinación, donde se representa la travesía de los aztecas desde la mítica Aztlán hasta su llegada al lago que daría suelo a la capital mexicana. Este trabajo se llevó a cabo colectivamente, ya que cada alumno del grupo dibujó una o varias láminas de las cuales se seleccionaron las mejores para la confección final.

Pero no se detuvo allí la actividad de los tlacuilos, ya que cada alumno del grupo escogió un glifo o elemento de su interés y elaboró un trabajo personal. Los muchachos escogieron, y hasta inventaron, diversas técnicas para ello, entre las que quisiéramos mencionar algunas, sin demérito para las que quedan omitidas:

Vaciado en yeso

Pintura sobre vidrio

Relieves con plastilina

Acerrín con granos de maíz pintados

Foamboard recortado y pegado.

Para desarrollar estos trabajos algunos estudiantes retomaron elementos directamente de Tlacuilos y pergaminos; otros se documentaron por su cuenta visitando el Museo Nacional de Antropología e Historia. De esta manera, buena parte de los trabajos estaban acompañados de una ficha informativa que fue elaborada también por el alumno. Con la información recabada, el día de la exposición, se hizo una presentación oral ante los representantes de Red Escolar que asistimos como invitados especiales al evento.

Es laudable la tarea de los maestros antes mencionados en todo lo que se refiere al proyecto de Tlacuilos. No sólo por la motivación que se promueve entre los alumnos, sino por el interés que dedican a conservar registros de cada ciclo, selecciones de trabajos, correos de los foros, e incluso con fotografías de diferentes etapas del programa. Resulta un aliciente para nosotros el estar proponiendo un cauce adecuado para la vitalidad propia de la juventud.

Consideramos oportuno comentar que, para el próximo ciclo escolar que inicia en septiembre, el proyecto contempla algunos cambios importantes. En un intento por abarcar más temas del programa propuesto por la Secretaría de Educación Pública, extenderemos la serie de documentos presentados a las etapas de Conquista y Colonia. Es decir, mostraremos nuevamente fuentes documentales de primera mano, pero correspondientes a estos dos momentos de la historia nacional.

Es nuestro propósito que para la siguiente emisión del proyecto (enero-junio del 2002) se aborden los siglos XIX y XX; siempre con la estrategia de hacerlo directamente con fuentes historiográficas.

He aquí una carta de los integrantes del equipo "Nueva Generación":

Les enviamos un saludo muy cariñoso, además de desearles mucha dicha y felicidad en estas fiestas, queremos por este medio compartir nuestras experiencias en la elaboración de la investigación sobre códices y pergaminos. Además de haber servido de acercamiento con nuestros familiares, que nos acompañaron al museo, nos dio una oportunidad de convivencia.

También queremos contarles que, para nosotros, fue muy importante conocer el papel tan destacado que desarrollaron los tlacuilos en la sociedad mexica, ya que su profesión era muy delicada; ahora comprendemos por qué duraba tantos años su preparación, pues un error podía ser fatal o causa de una guerra entre las naciones.

También nos impresionó la perfección de los dibujos así como los materiales que utilizaban. Ahora sabemos del papel amate, de que su preparación era un verdadero ritual, de los carbones con que escribían y lo importante que era la limpieza con la que trabajaban.

Fue muy triste saber que en la civilización mexica muy pocos eran los que sabían interpretar los códices, pero más triste aún, fue el saber cómo los españoles destruyeron tanto del legado cultural indígena y saber que sólo quedan unos cuantos códices y que éstos están en museos del extranjero.

Bueno, esto es nuestro sentir sobre el trabajo que desarrollamos, nos despedimos de ustedes, no sin antes desearles lo mejor para el próximo año.

Equipo Nueva Generación
Secundaria Ángel Salas Bonilla

Claudia C. Lasso Jiménez
Responsable del proyecto Tlacuilos y pergaminos

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